Página 22 - Historia Digital

Versión de HTML Básico

Historia Digital colabora con la
Fundación ARTHIS
Historia Digital
, XIX, 33, (2019). ISSN 1695-6214 © Lorenzo Silva Ortiz, 2019
P á g i n a
| 52
monarca francés, describiendo los diferentes conflictos y disputas que tuvieron
lugar entre este y el artista:
“Le Roi ayant assiége et réduit à son obéissance la Ville de Nancy en 1631 envoya
quérir Callot, et lui proposa de représenter cette nouvelle conquête, comme il avait fait la
prise de la Rochelle; mais Callot pria Sa Majesté, avec beaucoup de respect, de vouloir l’en
dispenser, parce qu’il était Lorrain, et qu’il croyait ne devoir rien faire contre l’honneur de
son Prince et contre son pais. Le Roi reçut son excuse, disant que le Duc de Lorraine était
bienheureux d’avoir des sujets si fidels et si affectionnez. Quelques Courtisans
n’approuvant pas le refus qu’il avait fait, dirent assez haut qu’il falloit l’obliger d’obéir aux
volontés de Sa Majesté; ce que Callot ayant entendu, il répondit aussi tôt avec beaucoup
de courage, qu’il se couperait plutôt le pouce que de faire quelque chose contre son
honneur.” (Felibien, 1967: 378-382)
De esta forma Callot es retratado por Félibien como un negociador
inteligente que como Jano nos muestra dos caras: una con la que se muestra
amable y sumiso al declinar la invitación del rey para realizar una obra con la
que glorificar la toma de Lorena por sus ejércitos y otra insumisa y dura con la
que defiende –violentamente incluso, pero siempre de por detrás del monarca-
su lealtad a Lorena.
Al abordar la biografía compuesta por Félibien el historiador ha de tener
en cuenta que este tenía su propio conjunto de prioridades e intereses al
componer su discurso sobre la vida de Callot, por lo que ha de leerse de forma
crítica y no literalmente. Al abordarla hemos de tener presente que el libro en el
que aparece la biografía del lorenés se publicó por primera vez en 1685 en un
esfuerzo por dar a conocer las grandezas del arte de Francia y por establecer
un canon propio. La Academia francesa de Bellas Artes, fundada en 1648,
recurrió a Félibien para promover unos marcos teóricos y biográficos orientados
a fomentar el culto floreciente del aficionado al arte en Francia.