Página 40 - Historia Digital

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Historia Digital
, XIX, 33, (2019). ISSN 1695-6214 © Lorenzo Silva Ortiz, 2019
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entre sus generales y contratistas. En contraste con las imágenes anteriores
donde el caos violento estalla en ausencia de figuras centrales de autoridad,
la composición rígidamente simétrica de la impresión final establece un
espacio estrechamente controlado, presidido por la autoridad directa del rey,
tal y como indica Katie Hornstein (2005).
Llegados a este punto hemos de pedir al lector un esfuerzo para
retrotraernos a la primera lámina de la serie, aquella en la que se estaba
conformando el ejército, única de la serie en la que observamos cómo se
distribuye dinero entre los soldados. La finalidad es realizar una comparativa
sobre la que elaborar el discurso de las siguientes líneas. Ambas impresiones
invocan el importante vínculo entre los poderosos, las finanzas, el acto de la
remuneración y el orden controlado, en contraste con las impresiones de caos
y miseria que observamos en los saqueos cometidos por soldados y
campesinos vengativos. Dado que Callot obtuvo un privilegio real para la
impresión de
Les Misères
y que había aceptado varios encargos de Luis XIII,
no debería de resultar extraño para el observador que la imagen final
estuviera dedicada a ensalzar la figura del monarca victorioso y del poder real
así como la de los soldados virtuosos, identificados –como no, ¡había que
ganarse el pan y evitar caer en desgracia! – en la figura de generales y alta
oficialidad, como si fuera elemento diferenciador y exclusivo de ellos.
Por el contrario nuestra interpretación de esta ultima lámina es bien
diferente ya que consideramos que la intención final de Callot es mostrar a un
rey ajeno al sufrimiento de militares y civiles así como a unos generales y
oficiales incapaces de prevenir –cuando no directamente culpables de
provocar– la violencia desmedida contra la población, a unos poderosos que
olvidan los servicios prestados por unos soldados abandonados a su suerte
tras finalizar la guerra, en definitiva, como buitres que se arrojan sobre los