Página 20 - Historia Digital

Versión de HTML Básico

Historia Digital colabora con la
Fundación ARTHIS
Historia Digital
, XIX, 33, (2019). ISSN 1695-6214 © Jaime Resino, 2019
P á g i n a
| 111
ladrones, etc.). En suma, la magia servirá para garantizar que todos los
aspectos de la vida puedan modificarse en provecho propio.
El concepto de provecho y, por tanto de benigno, en la magia de los
vivos tiene, sin embargo, una doble lectura. Queda claro que cuando alguien
realiza un encantamiento o inicia una práctica mágica busca su propio
beneficio. Pero muy a menudo este beneficio pasaba por el perjuicio de otro.
Los maleficios destinados a encadenar la voluntad de otro a su servicio son
casi tan numerosos como los que buscan protección contra los espíritus
perversos. Igualmente ocurre con los sortilegios que buscan atraer la
desgracia sobre el prójimo, sus casas, sus negocios, sus familias, sus
ganados... Ya en el Ley de las Doce Tablas se condenaba a muerte a quien
se considerase que había echado un mal de ojo sobre su vecino. Por otra
parte, los numerosos encantamientos destinados a conseguir el amor de otra
persona tienen muchos ejemplos donde se especifica que ésta quede
encadenada quiera o no a la persona que hace la magia, y bastantes de
estos conjuros amorosos pasan por procurar mágicamente la ruptura de
matrimonios o parejas.
Caso especial, en esta vertiente negativa de los vivos, son los
abundantísimos ejemplos de Defixiones, comentadas anteriormente, que
afectaban no sólo a caballos, sino a emperadores, gobernadores,
recaudadores de impuestos, competidores en los negocios, capataces o
amos, incluso a los mismos vecinos. Estas prácticas maléficas debieron ser
extremadamente habituales.
Así pues, la magia que toma como sujeto y objeto la vida cotidiana de
los hombres se nos presenta con una doble vertiente: positiva, benéfica,
apotropaica o negativa, maléfica y destructora. Lo que luego vendría a