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Historia Digital
, XIX, 33, (2019). ISSN 1695-6214 © Jaime Resino, 2019
P á g i n a
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que producían envenenamiento, mientras que el otro hacía alusión a otras
recetas que daban salud, a veces utilizando parecidos ingredientes. De igual
manera, siendo las dos elementos integrantes de la magia, la
theurgía
se
tenía por más científica, más noble y más benigna, destinada a producir un
favor, un bien, cualquier hecho que tuviera un sentido positivo. Por el
contrario, la
goeteia
se identifica con unas prácticas menos precisas, más
sospechosas, muchas veces al margen de la legalidad y siempre con una
connotación negativa (El termino griego
goetes
incluye a la vez el significado
de hechicero junto al de charlatán e impostor). Este enfrentamiento entre una
magia benéfica y una magia maléfica se corresponde no sólo con el objeto o
la intencionalidad de su práctica, sino también con sutiles especulaciones que
se establecían sobre la jerarquía, calidad y características de los demonios,
dioses o espectros invocados por una u otra magia. Por otro lado, para los
grecolatinos, la diferencia entre maléfico o benéfico era más bien una
cuestión de degradación de los objetivos, del mago o de la magia en sí,
además, y evidentemente, de una cuestión de puntos de vista, con relación a
que el beneficio de alguien que acudía a la magia pasaba en ocasiones por el
perjuicio de otra persona. Estas distinciones son comparables a las que se
hacen actualmente entre magia blanca y magia negra.
Por otra parte, la relación que griegos y romanos establecían con la
magia eran similares a la que tenían con otras ciencias como la medicina, "la
ciencia de las plantas maravillosas", la astrología, la alquimia y la adivinación,
con las que no establecían distinciones en cuanto a los objetivos buscados
con ellas, esto es: prácticas que pretendían modificar el orden previsto de las
cosas más allá del acto y milagro religioso. Estas ciencias, junto con la magia,
desean obtener cambios en la naturaleza, en avatares improbables o ilícitos.
Lo secreto, lo incomprensible y lo maravilloso son los caracteres habituales