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, XIX, 33, (2019). ISSN 1695-6214 © Sergio Fernández, 2019
P á g i n a
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"
Casa come me
") y Francia, tras acercarse ahora al triunfante lado del Partido
Comunista italiano (PCI) liderado por Palmiro Togliatti (y del joven militante y
futuro presidente Giorgio Napolitano), quién aceptó su solicitud de ingreso
(tras recibir una
Autobiografía
de Malaparte donde justificaba su fascismo por
ese origen bélico, legionario e izquierdista del mismo y de gran parte de los
primeros camisas negras); un hecho aún objeto de polémica sobre la certeza
o no de esa entrega (Martellini, 2015).
En estos años fue cortejado por comunistas y democristianos, debido a
sus oscuros secretos pasados y sus amplios contactos presentes. Por ello,
Malaparte justificó de nuevo su pasado criticando al Duce en
Mussolini
segreto (Mussolini in pantofole)
de 1944 (bajo el pseudónimo de "Candido") o
en
Diario di uno straniero a Parigi
(1948), y proclamó en
Das Kapital
su nueva
admiración por el marxismo (obra teatral en tres actos realizada en francés),
en boga en su versión leninista-estalinista en medio Viejo continente (Serra,
2012). Etapa en la que, según su testimonio, terminó la redacción de su obra
póstuma iniciada en 1931, los ensayos satíricos sobre ese Duce que siempre
le vio como un bufón y le consideraba más bien poco revolucionario:
Muss.
Ritratto di un dittatore
e
Il Grande Imbecille.
En el primero de ellos, Mussolini
aparecerá como el único ciudadano que en un cine de Roma, de incógnito, no
aplaudirá su propio discursó en la pantalla por verse ridículo usando las
manos para eso, mientras su vecino de asiento le confiesa que también
piensa como él pero es mejor levantarse; un inútil una vez divinizado incapaz
de entender que el Fascismo era "
una consecuencia lógica, aunque lejana, de
la contrarrevolución católica de los siglos XVI y XVII"
. En el segundo
Mussolini es el tirano caído ante la definitiva ocupación alemana, el invento
de la República de Saló y la victoria de los aliados; ese rey sin trono que llegó
al poder apelando a las oscuras deseos de unos "
italianos sin reforma
", en