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Historia Digital
, XIX, 33, (2019). ISSN 1695-6214 © Ángel Santos, 2019
P á g i n a
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un personaje al que proclamar frente a Pedro I y lo hallaron en Enrique de
Trastámara, su hermanastro.
Enrique de Trastámara invadió Castilla en 1366, auxiliado por tropas
mercenarias francesas al mando de Beltrán Du Guesclin y por Aragón.
Después de una serie de victorias fue derrotado por don Pedro, quien había
pedido ayuda al inglés Príncipe Negro, con el que firmó el tratado de
Libourne. En abril de 1367 don Pedro y los ingleses vencen en Nájera con lo
que recuperará su trono; pero al romper su alianza los ingleses porque el rey
no cumplía sus compromisos y marchar de la Península Ibérica, Enrique
regresó y paso a paso fue ocupando el territorio castellano-leonés,
proclamándose rey en Burgos. Don Pedro resolvió ir en auxilio de Toledo,
amenazado por las tropas de Enrique, a principios de 1369 y al llegar a los
Campos de Montiel encontró las tropas de su hermanastro, a quien
acompañaba el mercenario Beltrán Du Guesclin. Se trabó fuerte combate
cerca del castillo allí existente, donde se refugió Pedro tras ser derrotadas sus
tropas. Sitiado por su hermanastro, Pedro entró en tratos con Du Guesclin
para que le ayudara a escapar, según dicen ofreciéndole una gran suma de
dinero y señoríos. El francés le citó en una tienda donde se hallaba Enrique
de Trastámara.
Esta guerra fratricida daría fin el 23 de marzo de 1369 con el asesinato
de Pedro I en Montiel por su hermanastro, quedando como leyenda la actitud
de Beltrán Du Guesclin quien en la pelea que se produjo entre los dos
hermanos y quedando Pedro sobre Enrique, cogió a este de un pie y le obligó
a colocarse debajo a la vez que exclamaba:
Ni quito ni pongo rey, pero ayudo
a mi señor
, lo que aprovechó Enrique para clavarle varia veces su daga en el
cuerpo. Después le cortó la cabeza que arrojó al camino y tras la rendición
del castillo de Montiel, mandó colocar el cuerpo del finado en sus almenas,